Cais do Avesso · A Laje · Original en portugués
A Moto
originales en portugués brasileño
Ele lava a moto com água de balde.
A corrente deixa uma faixa preta no pano.
Não passa cera no tanque.
Só seca o banco.
O comprador chega no fim da tarde.
Aperta o freio, abaixa perto do motor.
Pergunta pela última troca de óleo.
Ele diz agosto, depois corrige para setembro.
O homem dá a volta no quarteirão.
Volta com o motor quente.
Diz um valor sem tirar o capacete.
Ele pede mais duzentos.
Os dois ficam ao lado do portão.
Um cachorro cheira o pneu traseiro.
Ele fala que estava gastando muito com gasolina.
O comprador separa as notas.
Ele conta o dinheiro duas vezes.
Assina o documento
no capô do carro do outro.
A caneta falha na primeira letra.
A moto desce a rua sem ele.
A lanterna some depois da esquina.
A corrente bate uma vez.
Ele fecha o portão.
Na manhã seguinte, paga a conta no depósito.
O balconista grampeia o recibo.
O troco fica preso por um elástico.
A vaga da moto fica vazia no portão.
O capacete vai para cima do guarda-roupa.
A viseira fica virada para a parede.
Na segunda, antes de clarear,
ele espera o ônibus das cinco.
Cais do Avesso · A Laje · Traducción
La moto
Traducción · A Moto
Lava la moto con agua de cubo.
La cadena deja una raya negra en el trapo.
No encera el tanque.
Solo seca el asiento.
El comprador llega al final de la tarde.
Aprieta el freno, se agacha junto al motor.
Pregunta por el último cambio de aceite.
Él dice agosto y luego corrige: septiembre.
El hombre da una vuelta a la manzana.
Regresa con el motor caliente.
Dice una cifra sin quitarse el casco.
Él pide doscientos más.
Los dos se quedan junto al portón.
Un perro olfatea la rueda trasera.
Él dice que gastaba demasiado en gasolina.
El comprador separa los billetes.
Cuenta el dinero dos veces.
Firma el documento
sobre el capó del coche del otro.
El bolígrafo falla en la primera letra.
La moto baja por la calle sin él.
La luz trasera desaparece tras la esquina.
La cadena golpea una vez.
Él cierra el portón.
A la mañana siguiente paga la cuenta en el corralón.
El dependiente grapa el recibo.
El cambio queda sujeto con una goma.
El lugar de la moto queda vacío junto al portón.
El casco va encima del armario.
La visera queda de cara a la pared.
El lunes, antes de que amanezca,
espera el autobús de las cinco.